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miércoles, 2 de mayo de 2012

Cuando Rosario Central pasó de tocar fondo a tocar el cielo

El Campeonato de Primera División de 1983 cambió el rumbo de un Rosario Central que venía de campeonar en el Nacional tres años atrás, realizar buenas campañas, ganarle algunos clásicos a Newell's, tener a un Edgardo Bauza goleador y disputar nada más ni nada menos que la Copa Libertadores de América. En ese Metropolitano de 1983 (se llamó así extraoficialmente al certamen), los canallas terminaron en la décimosexta posición con 30 puntos tras 36 fechas disputadas, sólo superando a Racing (también 30 puntos), River (29) y Racing de Córdoba (27). Aquel certamen fue el punto de inflexión que le avisó a media ciudad de Rosario que sino mejoraba, los fantasmas del descenso acecharían otra vez ya que en ese año se instauraron los promedios. A pesar de esta advertencia, los malos manejos dirigenciales y los malos resultados (los cambios de técnicos dieron cuenta de esto ya que en un año y medio pasaron siete entrenadores) llevaron al club a descender por tercera vez en su historia a segunda división tras finalizar en la penúltima posición con 24 unidades en 1984.
Plantel 1986-1987
El año siguiente comenzaba con una experiencia conocida y un objetivo claro para el equipo azul y amarillo: volver a la máxima categoría cuanto antes. Para lograr el tan ansiado ascenso, la dirigencia contrató a Pedro el negro Marchetta como entrenador y reforzó el plantel. En su tercera estadía en la B, los rosarinos fueron imparables: cinco fechas antes de que finalice el campeonato ya se habían asegurado el primer puesto, y por ende el ascenso. Además, le habían sacando 11 puntos a los segundos, que fueron Atlanta y Quilmes, ganaron veinticinco partidos, perdieron diez y empataron siete, con 73 goles a favor y 35 en contra en 42 fechas disputadas.
Ya en 1986, en el primer semestre, el torneo no comenzó para adaptar el fixture al calendario europeo, es decir, que la temporada arranque a mitad de año y finalice en la mitad del año siguiente. Para esta temporada Ángel Tulio Zof comenzaba su quinta etapa como director técnico en el club (en la anterior lo sacó campeón en 1980). El redebut de Zof en Central y del equipo en la Primera división se da el 13 de julio al empatar 1 a 1 con San Lorenzo en Buenos Aires. La Academia rosarina sumaría otros diez empates, ocho victorias y cinco caídas llevadas a cabo 24 fechas. Estos resultados alojaron al Central a cuatro puntos de la cima de la tabla de posiciones con 27 unidades. Luego del receso de verano, en 1987, Central obtendría nueve triunfos, cuatro empates y una sóla derrota tras haber completado los 14 juegos restantes del fixture. El 29 de marzo de ese año, los canallas dieron el batacazo al vencer 2 a 1 a Talleres en Córdoba y se subieron a la punta junto a su eterno rival, Newell's Old Boys, al aprovechar ambos la caída del hasta aquel entonces puntero San Lorenzo, a quien el equipo dirigido por Zof  había vencido en el cotejo revancha en Rosario el 23 de noviembre de 1986. El 13 de abril llegó otro día clave: el conjunto rosarino venció 2 a 0 a Argentinos Juniors en Paternal y aprovechó el empate en el Superclásico que dejó a Boca sin punta. Sí, ahora el único puntero era Rosario Central. Faltaban dos fechas para que finalice el torneo y Central debía recibir a un Unión de Santa Fé de mala campaña y visitar a un Temperley comprometido con el promedio. El panorama parecía favorable para la Acadé... En la penúltima fecha, el puntero rosarino dio el primer paso al vencer al tatengue por 2 a 1. Así, llegaba a la última con dos puntos de ventaja sobre el otro equipo de la ciudad que recibía a un Deportivo Italiano ya descendido. Llegada la última fecha, Temperley sí tenía chances de mantenerse en primera al igual que Platense que jugaba ante River en el Monumental. El partido comenzó en la cancha de los celestes repleta de hinchas de la parcialidad local y visitante cuyos equipos tenían objetivos bien distintos. La primera noticia del partido fue buena para Central ya que a los 26 minutos del primer tiempo, el defensor Oscar Aguilar fue expulsado. A pesar de la ventaja de hombres en el campo de juego con la que contaba el elenco dirigido por Zof, Mariano Dabrowski abrió el marcador cuando se moría el primer tiempo, y con ese 1 a 0 a favor del gasolero los equipos se fueron al vestuario. Ya en la segunda parte, a los 17 minutos, el árbitro, Carlos Espósito, cobró penal para Central que ejecutó Omar Palma (terminaría goleador del certamen con 20 anotaciones), y por medio de esa vía consiguió el tan ansiado empate que le servía para ser campeón. A pesar de haber recibido un gol, Temperley también se conformaba con el resultado ya que la radio le transmitía buenas noticias desde Nuñez del partido entre millonarios y calamares. Sin embargo, a pocos minutos del final, el marrón le convirtió 3 goles a River, igualó a Temperley en los promedios, y este resultado los obligó a jugar un partido de desempate para ver quién descendería, aunque eso ya es otra historia. El empate que no le terminó sirviendo al cele, sí le sirvió a Rosario Central que aquel 2 de mayo de 1987, hace 25 años exactamente, se consagró campeón de primera de manera profesional por cuarta vez. Los 11 héroes que salieron a la cancha aquel partido fueron: Alejandro Lanari; Hernán Díaz, Ariel Cuffaro Russo, Edgardo Bauza y Julio Omar Pedernera; Roberto Gasparini (reemplazado a los 25 minutos por Juan José Urruti), Adelqui Cornaglia y Omar Palma; Osvaldo Escudero (reemplazado a los 25 minutos por Marcelo Toscanelli), Fernando Lanzidei y Hugo Galloni. También hay que mencionar al arquero uruguayo Jorge Fosatti, multicampeón con Peñarol, que fue titular varios partidos hasta la fecha 26 donde Central venció 3 a 2 a Estudiantes y tuvo responsabilidad en uno de los goles del pincha, y a los defensores José Di Leo y Jorge Balbis que también fueron partícipes del título al jugar varios partidos.

Zof y los jugadores en pleno festejo.
Luego, el campeón realizó una gira por Estados Unidos donde disputó la Copa de Oro, amistosa, y finalizó segundo al perder la final ante Vasco Da Gama por 2 a 1. El equipo argentino había compartido grupo con Dundee United de Escocia y Chivas de Gudalajara, mientras que el brasilero estuvo con Roma y América de México. En las semi-finales Central venció por penales a los italianos, mientras que Vasco hizo lo propio antes Chivas por la misma vía. Más tarde, el equipo rosarino seguiría viajando por el continente ya que al salir campeón en Argentina se ganó el derecho de participar nuevamente de la Copa Libertadores.
Fue así como Rosario Central campeonó otra vez de la mano de Zof, que ocho años después también lo sacaría campeón de su primer lauro internacional (Copa Conmebol), y no de cualquiera manera, ya que el trofeo fue conseguido automáticamente después de haber ascendido y relegando al segundo lugar al rival de toda la vida, Newell's. Así, Central se convirtió en el único equipo recién ascendido a primera de la era profesional en salir campeón. Actualmente, Central que milita en la B se encuentra peleando para volver a primera. Si asciende, ¿podrá repetir dicha hazaña? ¿Podrá otro equipo repetirla, como por ejemplo River que se encuentra en zona de ascenso directo a primera?


Antecendente en el amateurismo: Si bien a partir de 1931 el fútbol ya se había profesionalizado en nuestro país, paralelamente se jugaba una liga amateur donde la mayoría de los equipos que la disputaban se unirían al profesionalismo años más tarde. Aquel año, Sportivo Dock Sud, que hoy juega en la Primera C, campeonó inmediatamente después de haber ascendido. Este es el único antecedente a lo que hizo Rosario Central 54 años después pero ya en una liga profesional. Como dato de color: ambos equipos tienen la camiseta azul y amarilla a bastones...

viernes, 22 de abril de 2011

El astro santafesino: René Pontoni

René Alejandro Pontoni nació el 18 de Mayo de 1920 en la ciudad de Santa Fé, en el barrio donde se encuentra el estadio del Club Atlético Unión. De chico trabajaba repartiendo huevos con su hermano mayor; de allí su primer apodo de huevo, y siempre se interesó por el fútbol jugando en los potreros de su barrio. Esto llevó a que comience a practicar dicho deporte en Gimnasia y Esgrima de Santa Fé, donde lo apodaron la mula por la potencia de sus disparos, y años más tarde se convierta en una de las máximas glorias del Club Atlético San Lorenzo de Almagro.
En 1940, Newell's Old Boys de Rosario pudo hacerse de los servicios del jugador, tras este haber rechazado ofertas de Boca, Rosario Central y Peñarol de Uruguay. Allí se desempeñó como delantero por 5 años y fue parte de la formación titular que logró darle al club el primer título internacional, de carácter amistoso, "Copa de Oro Torneo Internacional de Rosario". La primer campaña de Pontoni en Newell's fue en el Campeonato Argentino de 1941, y fue tildado de manera excepcional. Newell's terminó tercero en la tabla de posiciones detrás de River Plate (campeón) y San Lorenzo de Almagro, y para colmo Rosario Central, histórico archirrival de los leprosos, sufrió la pérdida de categoría a segunda división. El huevo ya era comparado por la prensa con el paraguayo Arsenio Pastor Erico (máximo goleador de Independiente), Adolfo Pedernera y Jaime Sarlanga. Por otro lado, sus grandes actuaciones lo llevaron a ser convocado para vestir la remera de la selección nacional, donde debutó con dos goles que significaron el triunfo por 4 a 1 en un encuentro jugado ante la Selección de Uruguay en 1942 en el marco de la Copa Lipton. Con los colores celeste y blanco luego se consagraría campeón del Campeonato Sudamericano (actual Copa América) en 1945, sede Chile, 1946, sede Argentina, y 1947, sede Ecuador. En la selección Argentina, Pontoni terminaría con un promedio de gol nunca igualado de 0,95 al convertir 19 goles en tan sólo 20 encuentros.
San Lorenzo de Almagro fue el próximo club de Pontoni. El equipo azulgrana, tras haber sufrido una brillante actuación del astro santafesino en su debut con la remera de Newell's que salió victorioso por 5 a 0 en 1941, desembolsó $40.000 y cedió de manera definitiva los pases de otros dos jugadores para poder contar con René en su plantel, siendo el fichaje más caro de la temporada. Finalmente, un día como hoy pero hace 66 años, René Alejandro Pontoni debutaba en San Lorenzo y le convertía 3 goles a Gimnasia y Esgrima de La Plata en un partido que finalizó por 4 a 1. Como dice el refrán, goles son amores, y los que Pontoni convirtió aquel año sirvieron para consagrar al ciclón campeón del Campeonato Argentino por tercera vez en su historia. En aquel torneo formó parte de la delantera popular llamada Terceto de Oro, integrada también por Armando Farro y Rinaldo Martino. Posteriormente, en la gira de los cuervos por Europa, René siguió deslumbrando con su fútbol y despertó interés por parte del Barcelona, aunque los dirigentes del equipo de Boedo negaron en vender al jugador al club catalán. Desafortunadamente, una lesión que sufrió por parte del aquel entonces defensor de Boca Juniors, Rodolfo De Zorzi, en la fecha número 24 del Campeonato Argentino en 1948, lo alejó de las canchas al ocasionarle fractura de rótula y meniscos, y rotura de ligamentos en su pierna derecha. Esto último, sumado a la huelga que sufrió el fútbol argentino en 1948 que promovió la exportación de varios jugadores, hizo que Pontoni arribe a Colombia para jugar en Independiente de Santa Fé hasta el año 1952. Un año más tarde seguiría jugando en el exterior, ésta vez desempeñándose en Portuguesa de San Pablo (Brasil). En 1954, volvió al club que más lo idolatró, San Lorenzo. Más allá de la ilusión del público, su rendimiento nunca más volvió a ser el de antes. En su retorno sólo disputó 4 partidos y no marcó goles. A pesar de ello, en su paso por dicha institución, Pontoni terminó marcando 66 goles en 102 cotejos.
La vida de los futbolistas, sobre todo en aquella época, es increíble como cambia luego de años de fama y gloria. Tal es el caso que ya hemos visto de Ernesto Lazzati, y el que estamos viendo hoy no fue la excepción. René Pontoni al dejar el fútbol profesional, siguió atendiendo la pizzería que tenía en Buenos Aires junto con su cuñado Mario Boyé, ídolo de Boca. Finalmente, el 14 de Mayo de 1983, una de las máximas glorias de San Lorenzo de Almagro perdería la vida. El delantero ya no vivió más del gol ni de las pizzas.